Blog

  • No estoy harto estoy hasta la madre

    No estoy harto estoy hasta la madre

    No es la primera vez que sucede que una chica demasiado guapa como para fijarse en mí pero lo suficientemente alcanzable como para decir “pos igual y si es cierto” me hace match en tinder y después de fingir unas cuantas conversaciones se lanza de cabeza a lo que realmente le interesa: dinero. 

    Sirva esto de cautionary tale… o fábula si no saben inglés… si parece demasiado bueno para ser real es porque no es real.

    Y es que no, mija, no. La temporada en la que yo  era cajero automático de conocidas u por conocer ya se acabó por ahí de 2024. Es reciente, lo sé. Pero todavía arrastro la cruda de la borrachera elemental que fue sentirse el caballero de brillante armadura trepado encima de una doncella rescatando a la torre que estaba dentro del dragón. ¿O… cómo era? No me importa, 

    El punto es que llevo demasiado tiempo en este mundo como para poder diferenciar entre un ligue, una estafa y una transacción. Y he decidido que definitivamente la última suena al menos más honesta, menos cringe y hasta más social 

    Qué sé yo.

    Aunque debo reconocer que ya detectó el patrón desde mucho antes. Ya se que es como decir que ya veo las piedras antes de tropezar con ellas cuando tal vez lo que debería hacer sería encontrar otros caminos…

    No. No le voy a agarrar cariño a la piedra. No soy tan básico.

    Pero hey… capaz que si es lo suficientemente plana me sirve para hacer patitos en el agua.

    O si es lo suficientemente bonita la expongo por un mes en el librero.

    O mejor solo la dejo en su lugar no vaya a ser que me enseñe que mi destino es rodar y rodar. 

    Rodar y rodar. 

  • Werner Heisenberg, físico alemán.

    Werner Heisenberg, físico alemán.

    Heisenberg iba manejando un auto en la carretera. Schrödinger y Ohm lo acompañaban.

    De repente los para un policía. Se acerca a ellos y les pregunta: “¿Saben a qué velocidad iban?”.

    Heisenberg responde: “No, pero sé en donde estoy.”

    Al policía se le hace raro y le dice “Pues iban a 120 y esta zona es de 80”. “Maravilloso, ahora no sé donde estoy. Gracias, genio.”

    El policía no entiende, obvio: no terminó la preparatoria, así que sospecha de los tres. “Abra la cajuela” le ordena a Heisenberg.

    El policía revisa la cajuela y regresa, asqueado. Se para en la ventana y pregunta “¿Si sabían que traen un gato muerto en la cajuela?”

    Schrödinger grita: “Pues lo sabemos ahora, genio”

    Obviamente el policía se siente ofendidísimo y les pide a todos que se bajen del auto. Schrödinger y Heisenberg obedecen.

    Pero Ohm opone resistencia.

  • Manual breve para no enamorarse de mí

    No me creas si te hago reír.

    Tampoco si me acuerdo de cómo tomas el café o si te mando desayuno cuando estás triste.

    Es solo protocolo emocional avanzado.

    Como un antivirus que aprendió a parecer humano.

    No me preguntes por qué escribo bonito si digo que no creo en el amor.

    Uno también puede bordar flores aunque ya no le gusten los jardines.

    Se llama trauma funcional.

    Una mezcla de ternura y defensa personal con sabor a Coca sin azúcar.

    Y si un día me escuchas decir algo como

    “no, yo ya no me ilusiono”

    o

    “tranqui, todo bien, yo solo paso el rato”

    por favor, anota la fecha.

    Porque justo ese día, sin saberlo,

    empecé a escribirte un poema con voz de Geralt

    y terminé soñando que eras real.

  • Infancia

    Infancia

    Amelia: No tengo ninguna libretita aquí.

    Yo: ¿Cómo no? Y si encuentro una, ¿qué te hago?

    Amelia: mmmm… sushi.

    Imagínate crecer en una casa donde esa pregunta no suena a amenaza.

    Donde “¿qué te hago?” no abre la puerta al miedo, sino al antojo.

    Me acordé de esos videos donde los papás dicen:

    “Si sigues llorando te voy a dar…”

    y los niños contestan: “un abrazo”, “un beso”.

    Como si el lenguaje no estuviera torcido.

    Como si querer no doliera.

    Imagínate eso.

    Yo qué sé qué incertidumbres le voy a dejar.

    Pero la certeza de que quien te ama no te lastima, si la va a tener.

  • Sugar

    Sugar

    Me parece que lo que le llamamos grandes vocalistas modernos no es solo por su increíble técnica (que si) sino por el uso de esta misma técnica para transmitir cosas diferentes. El ejemplo más claro pre-Vessel en el que puedo pensar es Maynard… Específicamente en Vicarious: La canción transita entre diferentes formas de cantar todo el tiempo, de susurros a voz de pecho a voz más tranquila etcétera. Todo el tiempo te está contando la historia del personaje (Vicario, vamos a decirle) y sus emociones no solo a través de la letra si no a través de la voz.

    En una suerte de teatralidad exacerbada, me parece que eso es lo que hace Vessel en Sugar. Obviamente no hay una voz oficial de Sleep, pero me parece que, a diferencia de otras canciones, Sugar es claramente un díalogo entre Sleep (quien inicia la “conversación”) y Vessel (quien solo entra un poco antes del final de la canción)

    Sleep sería entonces, la voz aguda de toda la canción. Sleep le dice a Vessel que está jugando un retorcido jueguito y que él necesita complicar las cosas pero aunque ellos (los dioses, asumo) no nunca comen, aún saben alimentarse… aún saben sangrar.

    Sleep se refiere a Vessel como “sugar” o sea… una forma común de referirse a alguien en una connotación cariñosa en inglés. Y viene entonces el juego de palabras: Sugar, I’ve developed a taste for you… o sea: Azúcar, (o dulcecito, caramelo, pastelito… como le quieras decir para que la traducción tenga sentido) he desarrollado un gusto por ti…

    No meta-interpretemos hacia que bueno tener un gusto por el azúcar no es precisamente saludable si exageras (aunque quiero a mi gótica dándome cientos de skittles) y mejor eso dejémoslo para otra ocasión… aunque también tiene sentido por otros motivos.

    En fin, Sleep le está diciendo todo eso a Vessel y se lo dice en un estado onírico que está evocado perfectamente por ese arpegio de arpa que va en ascendente y descendente… Y bueno tiene sentido porque pues se llama Sleep y ya sabemos por lo que Vessel nos contó en The Night Does Not Belong To God que Sleep se le aparece en las noches al dormir… en sueños, básicamente.

    Después de esto se empieza a poner… violento.

    Sleep le dice a Vessel: mis brazos te mantienen quieto en el cuarto apenas dejándote mover, muéstrame qué vas a hacer? (inserte rawr aquí). Hoy dudamos otra vez…

    Y aquí viene uno de los juegos más interesantes de toda la letra… porque si tomamos como cierto que Sleep está hablándole a Vessel, la línea “Let me wrap the chains” bien recibe un “around you” al final de ella misma… o sea, el bloque completo quedaría como

    Hoy dudamos otra vez, déjame envolverte en cadenas… adicto al dolor.

    Ay papito, ahora me gustas un chingo… o sea “Sugar I’ve developed a taste for you” juar.

    Y justo la parte… peligrosa es que, en el caso de Sleep (por lo que aprendemos más adelante en la historia) es un sabor literal… o sea: Sleep está consumiendo/devorando a Vessel.

    En fin, el tema es que justo después de eso es cuando Vessel contesta (hay un cambio nada sutil en la voz, y en la música que acompaña, pasa de ser onírica a ser más… agresiva tal vez? En notación musical yo diría que pasamos de un mezzoforte a un fortíssimo, o fortisimísimo… jajajajaja) y entonces Vessel (inocente chiquito tan bueno el) prácticamente reta a Sleep…

    Quieres ver qué tan lejos llegamos? Quieres ponerme a prueba ahora, mi amor? Debes estar loca si crees que me voy a someter tan fácilmente… Las cosas que sepultamos están llegando a la superficie ahora, mi amor… debes estar loca si crees que voy a rendirme en el juego

    y ahora si, el climax de la canción… imagínate en medio de la sesión lo que le están haciendo a Vessel y nota la diferencia, tanto en la interpretación como en el verbo.

    Mientras Sleep dice, suavemente: Sugar, I’ve developed a taste for you…

    Vessel grita, literalmente: Sugar, I’ve got a taste for you now…

    O sea, Azúcar… ahora tengo un sabor de ti, que podríamos interpretar como tengo un gusto cuasi necesidad de ti…

    Cerramos después de ese climax con Sleep reconfortando a Vessel y repitiéndole que ha desarrollado un gusto por el, mientras la segunda voz (ojalá la pueda separar con AI) es Vessel repitiendo “Do you wanna see how far it goes?” y cierra con un grito desesperado…

    Para terminar en esa etapa cuasi onírica que (si me lo preguntas) básicamente representa la fase de resolución… o sea la etapa post orgasmo… el afterglow… No es casualidad que empezamos con un juego seductor de sleep y terminamos en el mismo ciclo de arpegio… eso está representando la parte en la que ya lo dieron todo y están tendidos en la cama (Bueno, por lo que sabemos Vessel podría estar suspendido en un amarre de shibari) respirando pesadamente y – tal vez literalmente – lamiéndose las heridas.

    Porque si, de eso se trató todo esto todo este tiempo. Sugar es el relato de un encuentro erótico / sexual / bdsm entre Sleep y Vessel.

    Medio like y les hago mi traducción no-literal… jajajaja.

    Sugar

    Sleep Token

    (Sleep)
    Y tú juegas tu pequeño y retorcido juego
    Pero yo sé que de alguna forma
    Necesitas complicarlo…

    Créeme que aunque nosotros nunca comemos
    Aún sabemos como alimentarnos…
    Aún sabemos como sangrar…

    Sugar… te he tomado el gusto…
    Sugar… te he tomado el gusto…
    Sugar… te he tomado el gusto…
    Sugar… te he tomado el gusto…

    Mis brazos te retienen en la habitación
    Apenas te dejo moverte…
    Muéstrame qué harás… oh…

    Esta noche dudamos otra vez
    Déjame envolverte en cadenas…
    Adicto al dolor… oh.

    Sugar… te he tomado el gusto…
    Sugar… te he tomado el gusto…
    Sugar… te he tomado el gusto…
    Sugar… te he tomado el gusto…

    (Vessel)
    ¿Quieres ver que tan lejos podemos llegar?
    ¿Quieres ponerme aprueba ahora, mi amor?
    Debes estar loca si crees que me voy a someter tan fácilmente…
    Las cosas que sepultamos profundo
    Están llegando a la superficie, mi amor
    Debes estar loca si crees que me voy a rendir en el juego…

    Oh sugar… ya te he tomado el gusto…
    Sugar… ya te he tomado el gusto…
    Sugar… ya te he tomado el gusto…
    Sugar… ya te he tomado el gusto…

    (Sleep)Sugar… te he tomado el gusto…
    (Vessel)¿Quieres ver que tan lejos podemos llegar?
    ¿Quieres ponerme aprueba ahora, mi amor?
    (Sleep)Sugar… te he tomado el gusto…
    (Vessel) Debes estar loca si crees que me voy a someter tan fácilmente…
    (Sleep) Sugar… te he tomado el gusto…
    (Vessel) Las cosas que sepultamos profundo
    Están llegando a la superficie, mi amor
    (Sleep) Sugar… te he tomado el gusto…
    (Vessel)Debes estar loca si crees que me voy a rendir en el juego…

    Luego si quieren hacemos un meta análisis más profundo y hasta de como los acordes cambian de los primeros “I’ve developed I taste for you” a los “I’ve got a taste for you” de Vessel y los últimos “I’ve developed a taste for you” de Sleep.

  • Yakimeshi

    Yakimeshi

    Ingredientes

    • 250g de arrachera
    • 1 pimiento morrón mediano
    • 1 Zanahoria
    • 4 dientes de ajo
    • 1 barra de mantequilla grande
    • 1 1/2 taza de arroz Calrose
    • 2 tazas de agua.
    • Aceite (Oliva, Cártamo, Girasol)

    Procedimiento

    • Poner a cocer el arroz en la arrocera.
    • Poner a calentar un sartén con un chorrito de aceite
    • Picar finamente el pimiento morrón
    • Agregar pimiento morrón al aceite caliente, utilizar flama alta
      • Mover continuamente para que no se pegue
      • Una vez la ebullición inicia poner en flama baja para reducir el agua sin quemar la porción sólida.
    • Picar finamente la zanahoria
      • Una vez que se ha reducido el pimiento morrón, incorporar la zanahoria
      • mover continuamente, agregar un poco más de aceite si es necesario.
    • Poner un sartén independiente a calentar.
    • Picar la arrachera en cuadros medianos
    • Cocer arrachera en sartén
    • Retirar verduras del fuego
    • Picar los 3 dientes de ajo
    • Poner a calentar el Wok
    • Incorporar media barra de mantequilla a flama media
    • Una vez fundida la mantequilla, incorporar el ajo picado
    • Mover continuamente para que no se queme el ajo
    • Una vez que el ajo está dorado, incorporar el arroz cocido
    • Mover continuamente para que el arroz se impregne del sabor del ajo y la mantequilla
    • Incorporar las verduras cocidas (pimiento morrón y zanahoria)
    • Mover continuamente para incorporar los ingredientes
    • Agregar los cuadritos de arrachera cocidos
    • Servir con chiles toreados y ponzu al gusto.