Heisenberg iba manejando un auto en la carretera. Schrödinger y Ohm lo acompañaban.
De repente los para un policía. Se acerca a ellos y les pregunta: “¿Saben a qué velocidad iban?”.
Heisenberg responde: “No, pero sé en donde estoy.”
Al policía se le hace raro y le dice “Pues iban a 120 y esta zona es de 80”. “Maravilloso, ahora no sé donde estoy. Gracias, genio.”
El policía no entiende, obvio: no terminó la preparatoria, así que sospecha de los tres. “Abra la cajuela” le ordena a Heisenberg.
El policía revisa la cajuela y regresa, asqueado. Se para en la ventana y pregunta “¿Si sabían que traen un gato muerto en la cajuela?”
Schrödinger grita: “Pues lo sabemos ahora, genio”
Obviamente el policía se siente ofendidísimo y les pide a todos que se bajen del auto. Schrödinger y Heisenberg obedecen.
Pero Ohm opone resistencia.
